sábado, 23 de julio de 2016

Luces y banderas


Dicen que la luz de julio es más luminosa que la de agosto, que la luz de agosto es triste. Yo creo que no siempre es así. Volviendo la vista atrás no sé en qué momento desaparecí, si me llegué a perder o si siempre estuve aquí, si la sensibilidad es una virtud o un defecto, ahora sólo sé que dejé de huir, que huía de mí misma sin saberlo. A veces es necesario que llegue una ola y nos de un buen golpe que nos haga reaccionar. Esos golpes con efecto como cuando lanzas una piedra a un lago y la piedra rebota en la superficie del agua hasta hundirse. Siempre puedes bucear hasta el fondo y rescatarla pero ¿qué pasa si la piedra no quiere ser rescatada? No pasa nada, las piedras son inertes.

Este año la boya está más lejos de la costa o eso me parece a mí. En los días de calma se puede ir nadando y volver, pero ¿qué necesidad hay de hacerlo? Dicen que merece la pena, que hay unos peces muy bonitos que tienen un lunar negro. Yo lo respeto y aplaudo la decisión pero no tengo ninguna necesidad de ir. El hecho de no tocar el fondo me agobia, no me fío de la bandera verde. Ésta puede cambiar a amarilla o roja en mucho menos de lo que esperas ¿y si el cambio sucede mientras vas nadando y ya no puedes volver? El problema empieza cuando ves mar cuando sólo hay arena, cuando la posibilidad de ahogarse es nula y el miedo te paraliza.

miércoles, 29 de junio de 2016

Ni gatos ni fórmulas


¿Cómo vivirías si tu memoria durase 80 minutos, si cada 80 minutos el botón de reset se activase automáticamente? pues ésa es la vida del profesor protagonista del libro "La fórmula preferida del profesor" que acabé ayer de leer. Es la historia de un profesor de matemáticas cuyos recuerdos acaban en 1975, pero su vida sigue y se ve obligado a reinventar su realidad cada 80 minutos a causa de un accidente. Las matemáticas son el puente entre su enfermedad y el mundo, esto es posible gracias a la ayuda de su asistenta y al hijo de la asistenta que es un apasionado del béisbol y juntos construyen un universo de compatibilidades donde la compasión y el cariño están muy presentes.

 Leyendo este libro recordé otro "El gato que venía del cielo" que acabé de leer en la playa hace ahora un año. Básicamente, como su título indica trata de un gato, Chibi, el gato de los vecinos al que los protagonistas, una pareja que vive de alquiler,  tratan como si fuese suyo a pesar de que el gato no es para nada cariñoso y luego cuando pasa lo que inevitablemente tiene que pasar,  lo echan de menos. La verdad es que no lo entiendo, no entiendo el éxito de la fórmula ni mucho menos al gato y mientras vuelvo a escuchar cuentos chinos para niñas del Japón agradezco la intención del que me los regaló, pero...

sábado, 25 de junio de 2016

El instante de peligro


Hay momentos en los que los platos rotos ya no se pueden volver a pegar, en los que la vajilla se ha hecho añicos, en los que aceptar la derrota parece lo más razonable y sin embargo me niego a creerlo, me niego a dejar de luchar. El instante de peligro habla de esos momentos de esos turning points, como dirían los ingleses aunque ya no quieran cuentas con Europa, de la importancia de las imágenes y de la memoria. Es una novela que hace reflexionar sobre el sentido de hacerse preguntas, aunque, a veces es mejor no saber, la verdad puede doler demasiado y en el fondo algunas preguntas no son más que el reflejo de miedos e inseguridades disfrazados de curiosidad.

La verdad es que cuando empecé a leerlo no sabía qué frase subrayar porque cada frase es una obra de arte, el problema viene después cuando te adentras en la historia y empiezas a descubrir que las cosas no son lo que parecen, cuando interpretas como resta lo que el autor dice que suma, cuando la grabación de una imagen estática parece una pérdida de tiempo por más que lo quieran vender como cine experimental. Si lo que quieres es recordar, ¿no sería más fácil hacer una foto y mirarla el tiempo que quieras? Toda esta teoría de la imagen estática y en movimiento está muy bien pero no deja de ser pasado y el pasado no se mueve.

¿Quiénes somos realmente? ¿nos dejamos ver? ¿queremos que nos vean? estas son otras de las cuestiones que plantea el libro y he de reconocer que me las había planteado ya antes. Lo que somos va más allá de lo que hacemos o decimos, queda por encima de todo eso, pero al tratar de racionalizarlo todo, nos perdemos. Esta novela también me hace pensar en el karma, en los giros de la vida y en la posibilidad de haber sido alguien que ya no eres ¿hasta que punto nos habla una imagen? ¿qué es la normalidad? ¿qué es el arte? ¿podemos ser arte?  Y dicho esto,  termino con una frase de Pascal "El corazón tiene razones que la razón desconoce"

miércoles, 24 de junio de 2015

Hard to find


 A veces me gustaría ser menos complicada, pensar menos, salir de bucles infinitos, no tener la sensación que el mundo va por un lado y yo por otro.

domingo, 7 de junio de 2015

Amaneceres solitarios


Huir, una escapada sin final, un azul que se convirtió en negro, ausencias, luces apagadas y mi alma queriendo gritar ¿dónde está el sol cuando no entiendo nada? minutos que se hacen horas, horas que se hacen días, capítulos de una serie que me perdí a mitad. A mitad de un cielo sin estrellas, de un silencio intermitente, de un millón de noches sin dormir.

domingo, 24 de mayo de 2015

domingo, 26 de octubre de 2014

La teoría



La teoría está muy bien lo complicado es llevarla a la práctica sobre todo cuando no entiendes nada y te duele el alma.