
Respiras hondo, intentas calmarte pero te duele tanto que se te saltan las lágrimas, piensas que ya se te pasará, que no es para tanto.
Consigues relajarte y duermes 2 horas, te despiertas doblada y no has probado una gota de alcohol.
Miras el reloj son las 2:30 am. Te levantas y enciendes el ordenador, no sabes en qué postura ponerte. Tras dar varias vueltas decides que urgencias puede ser una buena opción. Llegas y te pasan enseguida con el médico, cosa que te sorprende gratamente, sin embargo te tienen más de dos horas esperando los resultados de un análisis de orina.
En la sala de espera hay 4 gatos durmiendo y una señora que no para de quejarse, el dolor no te ha abandonado y las noticias, que no paran de repetirse en el televisor, ya casi te las sabes de memoria.
Te llaman otra vez, tú esperas que te digan lo que tienes y que te pongan un remedio, el médico no es el mismo de antes, se ve que ya ha cambiado el turno, te dice que está esperando el resultado del análisis que si quieres algo para el dolor. Le explicas lo que te has tomado y le dices que no te ha servido para nada. Te dice 3 teorías de lo que cree que puedes tener: algo de intestino, infección de orina o ginecológico, eso ya lo sabías tú antes de entrar.
Esperas fueras y te dicen que te tienen que repetir el análisis de orina. Después de una hora el médico te informa que los análisis de orina están normales, por lo que descarta la opción del aparato urinario y te dice que el dolor es de origen inespecífico, que te tomes Buscapina cada 8 horas y que te vayas a casa. Antes de irte te vuelve a preguntar que si quieres algo para el dolor y contestas que sí, viene la enfermera para pincharte en el culo, te clava la aguja de tal manera que te sientes como si fueras un cerdo de granja. El Enantium durante un rato te duele más que el vientre, llegas a casa, se te ha quitado el dolor del culo pero el otro no. Llamas para decir que no puedes ir a trabajar y te acuestas. Consigues dormir 2 horas y cuando te despiertas el dolor sigue ahí.
