martes, 24 de agosto de 2010

Si supieras...

     El problema de dejar pasar mucho tiempo entre que lees un libro y luego escribes sobre él es que puedes olvidar la mitad de las conclusiones y yo me he dejado unos cuantos en el tintero. En mayo leí “Si supieras que nunca he estado en Londres volverías de Tokio”  de María Sirvent. Para mí el título lo que realmente significa es: que si me conocieras realmente, si yo fuera capaz de transmitirte esa parte de mi ser de la que no soy consciente del todo, entonces no me dejarías nunca. A veces, se tiene la certeza de que es así y son los vehículos los que fallan, dices blanco cuando quieres decir negro y callas cuando deberías hablar y en el fondo todo son inseguridades.

       La historia puede parecer simple: mujer desmotivada en el ámbito laboral, que se pasa las horas escribiendo emails, que nunca envía, a un ex al que, evidentemente, no ha olvidado.
      Hay quien me dijo que no es creíble desde el principio; que si tú escribes un mensaje a alguien lo envías, que lo otro es una pérdida de tiempo. Y ahí estamos de acuerdo, es lo que dice el sentido común, pero ya sabemos que es el menos común de los sentidos, y yo personalmente he escrito mensajes que nunca he llegado a enviar. La mayoría de veces por inseguridad, por miedo o por otras razones, quizá no debería pensar tanto, no lo sé.

7 comentarios:

yalfinalnada dijo...

Huola!
pues yo he escrito mails y los he borrado, otros llevan años en la bandeja de borradores -los sigo teniendo por reírme de lo que casi envie- e incluso tengo una cart con sello y todo desde el 2005 en el cajón de la mesilla. No sé si la enviaré algún día. Quizás como recuerdo.
Así que para mí es muy creíble!

supersalvajuan dijo...

A mi me gustó!!!

La sonrisa de Hiperión dijo...

A mi también me resultó creíble... En la sociedad donde vivimos, ya casi nada nos sorprende.


Saludos y un abrazo.

alfonso dijo...

aaayyyy
envidia me dais los que teneis tiempo para leer
a mi se me va a olvidar

rakel dijo...

Yo tengo varios libros a medias y mira que lo intento...
Bueno, voy poco a poco.
¿Quien ha dicho que llorar sea malo?Si lloramos sera por que nos importan las cosas,la gente,la vida,en fin...
Yo soy debil de lagrima,lo confieso.
Un beso guapa.

jm dijo...

Yo creo que tenemos tendencia a darle al botón de enviar. Aunque a veces tengamos duda justo antes de hacerlo.

Eme dijo...

Yalfinalnada, yo también tengo cartas sin enviar pero la verdad, es que no las envié por no comprar el sello!

Salva, seguro que acerté?? por cierto, el último no me lo has dejado y pensaba habermelo comprado ese mismo día. Ya leí que lo que escribiste sobre él, aunque me costó encontrar la entrada ya que lo cuando lo publicaste estaba de viaje.

La sonrisa de Hiperión, parece que todo está inventado, pero no debemos perder la capacidad de sorprendernos. Salu2 y abrazo también.

Alfonso, gracias por las fotos!

Rakel, a veces preferiría que no me importase tanto, de verdad. Un besico para ti también.

jm, el problema fundamental viene cuando el envio es doble y somos meros espectadores.