miércoles, 2 de febrero de 2011

¿Ha merecido la pena?

   Cuántas veces nos habremos hecho esa pregunta... seguro que más de una y más de dos. Hay ciertas preguntas que deberían estar prohibidas, sobre todo porque, en la mayoría de los casos, la respuesta siempre es negativa. Cambiamos el ángulo de visión y lo que antes era blanco ahora es negro.

   La memoria es selectiva, hay quienes recuerdan lo bueno y olvidan lo malo, otros hacen lo contrario,  pero ¿cúal es la mejor opción?

   La mejor opción no existe. Si recuerdas lo bueno y olvidas lo malo tiendes a idealizar el pasado, recordar lo que decía  Jorge Manrique: "cuán presto se va el placer, cómo, después de acordado, da dolor; cómo, a nuestro parecer, cualquiera tiempo pasado fue mejor", por lo que, en cierto modo, el presente pierde valor.

  Si recuerdas lo malo y olvidas lo bueno te libras de los idealismos, pero sufres mucho, ya lo cantaba Iván Ferreiro: "Mi grado de fustración es siempre ambiguo y las cosas que más me gustan siempre me hacen llorar", tienes la sensación de haber estado esforzándote para nada.

  El caso es que, hagas lo que hagas, terminas perdiendo la perspectiva del día a día. Las cosas no son ni blancas ni negras, son grises.

  Yo creo que el problema es que le damos demasiada importancia al resultado y si el resultado es positivo, pues estupendo, pero como no lo sea, enseguida buscamos culpables, empezando por los demás y, tal vez, terminando en nosotros mismos.

4 comentarios:

CUIDADO con los HUEVOS dijo...

Está claro que pasado un tiempo la realidad queda desvirtuada, pero contestando a la pregunta que te haces en el título de esta entrada, te diré que desde la distancia y como opinión personal, de lo que te arrepientes de verdad es de lo que no has hecho... por tanto hay que aprovechar al máximo cada momento.

Saludos!

supersalvajuan dijo...

Siempre se sale perdiendo. Siempre.

jm dijo...

La búsqueda del equilibrio es siempre difícil.

Borja dijo...

Yo creo que si te haces esa pregunta es porque sabes que no mereció la pena, no del todo al menos. Cuando algo sale bién no suelo cuestionarlo.
Me encanta la canción, el disco...Las sesiones perdidas son increibles!!