lunes, 20 de octubre de 2008

Días señalados

No sé porqué hay días en los que la gente supone que debes estar contenta, días señalados como los santos o los cumpleaños. Supongo que si tuviera hijos lo vería desde otra perspectiva, pero no es el caso.

Hace mucho tiempo que dejaron de hacerme ilusión esos días. Recuerdo con nostalgia aquellos años en los que celebraba el cumpleaños con mis amigas, recuerdo el regalo de mi madre a primera hora de la mañana, recuerdo los sandwich de nocilla y la tarta de chocolate con galletas y el olor de las velas encendidas y la sensación de ser reina por un día, pero no son más que recuerdos. Recuerdos que quedaron enterrados en mi memoria.

Un año no es más que el conjunto de días que lo forman y un día son horas y las horas minutos y los minutos segundos y los segundos están pasando ahora, eso es lo que importa el ahora.

¿Porqué le concedemos tanta importancia al final de un año? ¿Es que lo único que importa es el final? Parece que el proceso es indiferente, es como cuando te matas por algo, pones todo tu empeño y al final no lo consigues, el sentimiento que te queda es de haber estado perdiendo el tiempo y no debería de ser así, el proceso debería tener más importancia, así como los pequeños detalles, que pasan desapercibidos.

El 20 de Octubre de 1982 llovió tanto que se desbordó el río,( y eso que siempre nos estamos quejando de que aquí nunca llueve), la gente iba a ver el río como si de un espectáculo se tratase no tenían costumbre de verlo con tanta agua.Yo no pude disfrutar de ese placer.Luego pasaron los años...

Y seguramente siempre habrá tarta y sentiré que el peso de los años ha caído sobre mí, pero por lo menos sigo aquí, que ya es bastante. No debería quejarme.

10 comentarios:

jm dijo...

Como bien dices, yo también creo que lo importante es seguir por aquí

Cathy Pazos dijo...

El fin de un año, es una nueva esperanza de un mejor comienzo para el que se viene...

Ivan dijo...

Me gusta eso de que el resultado no es lo que importa... había un hombre, creo que se llamaba John Dewar, que dio lugar al Dewarismo, que decía que lo importante de una meta no es alcanzarla,sino disfrutar por el camino...

Por cierto, si eres de la cosecha del 82 no se te está permitido estar deprimida por tu cumpleaños... o melancólica... ;)

Homo Insanus dijo...

Sí, comprendo esa indiferencia por los días señalados. Todos dicen que se recupera esa ilusión viéndola en los ojos de tus propios hijos (por ej, preparar una noche de reyes a un nene que aún cree en ellos: debe ser genial, ¿verdad?), pero me pasa como a ti, que tampoco tengo enanos así que nada.

En cualquier caso, a mí me basta con que los míos esten bien de salud para considerar cualquier fiesta como una velada exitosa.

Saludos.

eme dijo...

Ivan, gracias por los ánimos!!

Franky dijo...

Pues yo te propongo una de estas dos cosas eme: O bien tienes un par de churumbeles para que te devuelvan esa ilusión que (por desgracia)ya has perdido; O bien haces el Camino de Santiago(si no lo has hecho ya)y podrás comprobar por tí misma que lo que de verdad importa no es la meta sino el propio "camino".
Pero yo nunca he dicho lo contrario...
Saludos.

Kuki13 dijo...

FELICIDADES por aquí también, jejejeje. Besote

eme dijo...

Gracias por la felicitación!!.
Yo me quejo mucho de la parafernaria que se monta y todo lo demás, pero en realidad sí que me gusta que me feliciten ese día.
Ya sé que parece una contradicción pero pensándolo bien, lo que realmente me gusta es que se acuerden de mí.

África Adela dijo...

Niña felicidades con retraso.
Un besazo desde el pueblo!

eme dijo...

Muchas gracias!!