miércoles, 7 de mayo de 2008

No mires atrás




Antes de nada ¿Veis la conexión entre las dos fotos? Es que aunque no lo parezca tienen relación con el título.

Bueno, hace ya algún tiempo, me leí un cuento, sí,me refiero a ese tipo de cuentos que cuando los lees te hacen pensar. Busqué en Internet para ver si lo encontraba y así poder poner un enlace directo, pero parece ser, que no ha habido suerte.


En resumen, el cuento relata la historia de un conde, al que por su bondad le conceden un deseo, la criatura del bosque que le concede el deseo, por lo visto, debía de estar muy bien, pues el conde decide que su deseo sea, que se repita esa situación siempre, ella le dice, que se lo piense dos veces, que aunque la situación se repita, no será lo mismo, pero él insiste y el deseo le es concedido.
Pasan los años y el conde llega un momento en el que ya no puede más y le pregunta que qué ha cambiado, qué por qué no siente lo mismo y ella le dice que ya se lo advirtió, que nada es eterno. Entonces es cuando se da cuenta del tiempo que ha perdido y quiere recuperarlo pero ya es tarde.



Yo creo que el deseo estaba mal formulado, debería de haber pedido sentir siempre lo mismo.
¿Quién no ha tenido situaciones en las que le hubiese gustado que el tiempo se parase?Si lo analizamos, no es la situación en sí lo que queremos que no termine, sino el sentimiento que tenemos en esos instantes.Aunque estas dos cosas están estrechamente relacionadas, lo difícil no es mantener la situación sino el sentimiento.

Podemos pasar horas, recordando buenos momentos.El problema de ésto es que corremos el riesgo de quedarnos estancados en el pasado y desaprovechar otros momentos.

El tiempo perdido no se recupera nunca, lo único que se puede hacer es intentar prolongar los buenos momentos con otros buenos momentos, diferentes pero con la misma esencia.

4 comentarios:

jm dijo...

El cuento está bastante bien.
Supongo que al conde le pasó algo parecido a lo que ocurría en la película "atrapado en el tiempo" en la que Bill Murray se veía condenado a repetir una y otra vez las mismas situaciones

Juan José dijo...

Muy interesante la fabula, sobre todo por que ultimamente me siento así.
Gracias por el comentario en mi blog y así me gusta que haya más fans de los Planetas.

Lajarín dijo...

Gracias por la visita. Me gusta tu blog y tus gustos musicales :)

Homo Insanus dijo...

Sí, pero ¿qué ocurre cuando tienes la nefasta sensación de que hay marcas que no vas a superar en medidas de intensidad y frescura? Es fácil volverse un yonki de los recuerdos, sobre todo porque la memoria no es exacta ni literal, y rememoramos el pasado en formato de videoclip, eliminando lo cotidiano y lo vulgar.

Supongo que ese deseo del conde fue mal formulado: repetir esa escena perdiendo la memoria al finalizar el día; así, le habría funcionado. Claro que mirándolo bien son dos peticiones.

Saludos.