viernes, 4 de abril de 2008

Palabras


La riqueza cromática de una palabra, de un verbo encerrado,

de un azul de luz, de una espera que desespera,

y de pronto…

La palabra dormida despierta, acaricia mi mano, susurra pensativa.

El horizonte está más cerca de lo que parece.

Las nubes se disipan entre colores inefables, en sonidos inalcanzables de realidad intangible.