lunes, 11 de mayo de 2009

Microrelato: El tiempo y la nada (surrealista)


Y de repente el tiempo se paró y los relojes preguntaron la hora que era, pero ya nada tenía sentido, la nada gritó en voz alta ¿para que sirve un reloj cuando ya no hay horas, ni minutos, ni segundos que contar?y la nada fue escuchada, regresó el tiempo a mi reloj, pero el tiempo era demasiado denso, demasiado difícil de soportar, el vaso estaba excesivamente lleno.
La nada volvió a gritar y el tiempo se deshizo en mil pedazos, trozos que se esparcen en universos convergentes, universos paralelos que se evaden de la realidad, pero la realidad no grita, no gime, no llora, pues ya no le quedan lágrimas.
La nada envolvente deshacía el tiempo hasta hacerlo desaparecer por completo ¿qué éramos sin el tiempo? no éramos nada sino un aborto de la realidad imaginada. El tiempo era necesario, necesitábamos tiempo para ser lo que éramos, lo que seguimos siendo, seres finitos bajo la atenta mirada de lo lejano, de lo cercano, de la nada absoluta, de lo eterno, de lo verdadero, de lo irracional, de lo racional, del universo desconocido del ser, miedos, ilusiones, sentimientos, ganas de seguir viviendo, de seguir sintiendo, de echarle un pulso a la nada y ganarle por esta vez.

7 comentarios:

Clares dijo...

Lo primero, que desde la nada no se puede narrar. Quieras o no, la narración es sólo tiempo. No hay quien escape. Yo de ti no le daba vueltas al asunto. Como no sea que quieras hacerte metafísica, que es otro tipo de surrealismo.

JC dijo...

Esa es la razón por la que nunca me quito el reloj

supersalvajuan dijo...

Lo he llamado, dos veces al fijo y dos al movil. No da señales. Mañana lo vuelvo a intentar. Ya te cuento.

Eme dijo...

Clares, es la nada metafórica.

Jose,te pega no quitarte el reloj.

Salva, he hablado con Elena y me ha dicho que lo ve cada dos por tres.

Besos a todos!

Rafa dijo...

bueno pero le falta un dinosaurio, jeje, quiero decir que parece que está muy confuso y en realidad si lo trabajaras más mejoraría (creo).
Mi libro favorito de cuando era pequeño se llamaba "un montón de nadas"
Besos

Eme dijo...

Rafa,es lo que tiene escribir como una autómata, de todas maneras acepto sugerencias, el experto eres tú.

Besos

SLDC dijo...

A veces solo hay que saber ser valiente y dar un paso al frente para sentir que le ganas a ese agujero que todos llevamos dentro (La nada acechante de tu relato).
Además, y te lo digo por experiencia propia, en esos momentos el tiempo deja de importar porque te sientes más inmerso en lo eterno que en lo efímero.
(Puff, menos mal que odio ponerme transcendental, jeje).
Un saludo.