lunes, 16 de noviembre de 2009

Días para todo


No entiendo la manía esa de fijar días para todo, que si el día del padre, que si el de la madre , que si el de los enamorados, que si el de la violencia de género, el de la tolerancia. ¿Qué pasa que sólo queremos a esas personas esos días y la mejor manera de demostrarlo es con algo material?Anda ya! si a veces un gesto vale más que mil palabras.Tampoco quiero decir con esto que no haya que comprar nunca ningún regalo a nadie, la intención es lo que vale.

Bueno, que me desvío, dejando a un lado a los tres primeros que son puros trucos de marketing, ¿qué sentido tiene fijar un día contra la violencia de género?, ¿queda todavía alguna persona que no sepa que no se debe maltratar a nadie?. El día contra la violencia de género tendría que ser todos los días no sólo uno. Es algo que ya debería formar parte de la conciencia de todas las personas.

A veces me da la sensación de que nos tratan como si no tuviéramos 2 dedos de frente. Sinceramente todos esos manifiestos , pancartas y demás me parecen una pantomima, sobre todo si van dirigidos a individuos que al día siguiente de haber asistido al acto siguen siendo violentos. ¿Qué se pretende con ello?, ¿concienciar a la gente para que sean tolerantes?, ¿y eso se consigue leyendo un manifiesto un día al año? Es cuestión de principios, no creo que los maltratadores vayan a cambiar por eso. Deberían estar encerrados y no deambulando por las calles. ¿Pero son enfermos mentales o son malevolamente cuerdos?. ¿El mal es inherente a la condición humana o es la sociedad la que nos hace malvados?

9 comentarios:

Clares dijo...

Siento no estar de acuerdo contigo en esta ocasión. Lo del padre, la madre, et., no es comparable a lo de la violencia de género, por ejemplo, para emepezar, aunque tú ya lo haces notar.
Mira, si al año murieran cerca de cien personas por causa del terrorismo de eta, es un suponer, estaríamos todo el día en la calle con pancartas y no sé qué pasaría con este país. La muerte de mujeres casi a una por semana y a veces dos o tres, es un tipo de terrorismo, en el sentido de que forma parte de todo un sistema, es decir, es una cuestión política, aunque los hombres asesinos no estén organizados en una banda. La banda es la propia sociedad en sus estratos más profundos.
La gente que sale a la calle -yo he salido y saldré. no lo dudes- con pancartas y demás es gente honrada que no hace la pantomima de nada. Suelen ser mujeres con conciencia de lo que está pasando y hombres que están en la línea de la igualdad. Su presencia continua, cada primer lunes de cada mes en el Moneo, y sus especiales manifestaciones en el día señalado no acaban con la violencia de género, pero van creando una conciencia social que aún no está generalizada en contra de estos asesinatos. Los maltratadores no cambian por eso, haría falta toda la vida de terapias, pero la mentalidad social a lo mejor sí, y eontonces se arbitran otras medidas. A ver si te crees que las cosas vienen solas; hace diez años escasos, de esto ni se hablaba. Habría mucho más que hablar sobre el tema, pero no es este el lugar, en el que podrás comprobar que nadie va a decir que esté a favor de la violencia -¿quién lo está, como no sea un bárbaro?- pero saltarán los mil tópicos ya tantas veces oídos. Será cuestión de horas.

Eme dijo...

Clares, creo que me has malinterpretado. No he querido decir que no se deban hacer manifestaciones. Cada uno es libre de hacer y decir lo que quiera. De hecho yo alguna vez he ido. Me referia al hecho de señalar un día determinado cuando en realidad ese día debería de ser todos los días.
En cuanto a la pantomima no dudo que haya gente que haga las cosas de verdad y de corazón pero por ejemplo ayer cortaron las clases para leer un manifiesto sobre la tolerancia ¿tú crees que los alumnos que asistieron lo hicieron porque estaban convencidos?. A mí me pareció puro teatro de hecho hoy han tirado una piedra por la escalera que por poco si me da y estoy harta de poner amonestaciones.

Anónimo dijo...

Hay que seguir inculcando valores como la tolerancia y si sólo yega a un niño/a (aunque dudo sea sólo uno...)bienvenido sea!! La sociedad puede y debe mover conciencias y de las estrategias que se sirva somos muy libres de compartirlas y participar o no...pero siempre será mejor hacer algo.

Eme dijo...

Ánonimo, el problema yo creo que es que no le llega a ninguno.

Depende mucho del ambiente familiar y si la madre es prostituta y el padre es traficante.Puede ser que el niño tenga no sé cuántos juicios pendientes por acoso y demás.Sinceramente no creo que le sirva de nada una charla si a lo que está acostumbrado él es a la violencia porque la tiene en su casa.

Lo que hacen falta son leyes más estrictas y menos burocracia, que se pierde todo en los papeles y cuando va a llegar el juicio puede que la acosada ya esté muerta.

Anónimo dijo...

Como tú, trabajo hace mucho con esta población...y sí el ambiente es en muchísimas ocasiones determinante para algunos, pero afortunadamente no para todos. Cambiar las leyes cuando son obsoletas y no se acercan a la realidad de la calle es necesario. Pero la Educación es aún más necesaria y más para aquellos que no viven en un entorno seguro y quizás lo más cerca que tienen de la integración en la sociedad es su centro educativo y su figura de apego es un amigo, o un profesor

Clares dijo...

Ahora entiendo tu entrada y lo enfadada que estabas. Efectivamente, no vale un día de salir al patio y proclamar a los cuatro vientos que estamos contra la intolerancia y no sé cuántas cosas más, sino una verdadera y profunda educación social, un cambio de mentalidad y que la única intolerancia sea con la violencia o con la degradación de la gente. Si tu equipo directivo fuera como tiene que ser, no se limitaría a eso, sino que agarraría el toro por los cuernos y se movería en el sentido correcto, pero a veces puede la inercia y el hecho de que nadie nos paga más por hacer más. Y unos parámetros equivocados, o quizás intencionados, en la educación.

Jaime dijo...

Uf! La cosa está que arde! Entiendo tu postura y la comparto Eme, pero también entiendo la de Clares. Es un tema muy jodido, y tengo la impresión de que es imposible dejar satisfecho a todo el mundo. No obstante, es tu entrada y tu forma de ver las cosas. Tan respetable como las de cualquiera.
Ciertamente hay gente que va a figurar a estas manifestaciones, sobre todo los políticos, pero también es cierto que hace diez años ni se hablaba de este tema...

César dijo...

A mí me parece que, por ejemplo, para inculcar valores como la tolerancia, los mensajes simplistas aleccionadores pueden ser contraproducentes, eso hay que mamarlo de otra manera; si en la escuela les van diciendo que ser tolerante es "guay", lo más fácil es que se consiga el efecto contrario.
A mí mismo después de ver cómo se aborda el tema del maltrato con consignas estúpidas y aborregantes desde los medios de comunicación me dan ganas de hacer bromas bestias con el tema, y evidentemente que soy sensible al sufrimiento de cualqier persona maltratada, pero me fastidia que nos traten como a idiotas. Por ejemplo, de toda la vida (y ya tengo unos cuantos añitos) no es que haya sido tolerante con los gays, es que siempre he dicho que quién leches soy yo para ser tolerante o no con nadie que no haga daño a nadie por tener unas inclinaciones distintas a las mías o a las de la mayoría, y parece que haya hecho falta que se haga campaña desde la televisión para que la gente asuma esa postura de tolerancia o aceptación. Vamos a ver, tan estúpidos y egocéntricos somos que no podemos hacer por nosotros solos el razonamiento de que cada uno es como es y le gusta lo que le gusta y no por eso o por salirse de la norma general ha de pedir perdón ni permiso a nadie?
Perdonad si me he salido del tema, es que me caliento...
De todas maneras, a pesar de lo que he dicho antes, si la cosa es como la plantea Anónimo en su segundo comentario, sí que puede valer la pena hacer algo desde la docencia si se consigue aunque sea un poquito, pero como él también parece decir, haría falta bastante más que eso.

Anónimo dijo...

Como "ella" parece decir...me has captado mi idea. Aparte, yo no me atrevería a decir cómo debe hacerse, pero sí que no dejen de hacerse cosas. Y estoy totalmente de acuerdo en que nadie debe aprender a tolerar una identidad sexual diferente a la tuya, pero por desgracia no todos recibimos la misma información,ni nos educamos en los mismos entornos sociofamiliares, ni con las mismas comodidades, ni identificamos, ni discriminamos con tanta naturalidad lo que está bien y/o mal. Ni tampoco voy tan lejos,en clase creo que con tolerar al más gordo, al que lleva las gafas con más graduación, al que tiene granos, al más bajito, al empollón...es suficiente, con la tolerancia aprendermos a respetar a los demás y por supuesto a ponernos en su lugar.
Y si bien es verdad, que necesitamos inculcar tolerancia a los escolares ante el maltrato y la homosexualidad, entonces lo que debemos discutir es qué pasa en esta sociedad y dónde estamos esos adultos con las ideas tan claras incapaces de trasmitirlas a nuestros menores... ahí os dejo el Decálogo para formar un delincuente del juez de menores de Granada, Emilio Calatayud, que seguro ya conocéis:
1: Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.

2: No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.

3: Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.

4: No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.

5: Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.

6: Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.

7: Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.

8: Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.

9: Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.

10: Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.

Saludos