miércoles, 11 de noviembre de 2009

¿Dónde dejé ...?

Ráfagas de viento azotan tu cara mientras te preguntas qué día es hoy, pero no necesitas saber la respuesta porque sabes perfectamente que no es sábado, ni domingo ni viernes , que todas las semanas se parecen entre sí y estás harto de que te digan lo que tienes que hacer, pero aún así te lo siguen diciendo y nada parece suficiente y hace siglos que no ves un puñetero número compuesto.

Cuando miraste por la ventana por última vez había un sol abrasador, no era el sol de tus sueños, pero te quemaste de igual modo y ahora no encuentras el protector solar. Ni falta que te hace, porque hace días que no ha dejado de llover.Y el caso es que te gusta la lluvia y desearías que lloviera siempre pero en realidad no llueve casi nunca.

4 comentarios:

alfonso dijo...

aqui solo llueve debajo de la ducha

Jaime dijo...

Sé de un lugar cerca del sol,
donde la luz tiene color,
un tono dulce de miel
deshaciéndose en mi tristeza.


Me encantam, Eme!!

supersalvajuan dijo...

Los días de lluvia solo se pueden hacer dos cosas, y a mi no me gusta jugar a las cartas.

Eme dijo...

Debajo de la ducha es un buen lugar.