domingo, 18 de enero de 2009

Chesil Beach

La verdad no sé exactamente porqué me compré este libro, probablemente porque me llamó poderosamente la atención el azul de la portada(el que yo compré es azul entero) o por el vistazo rápido que le eché a la contraportada, en ella sólo leí palabras sueltas, entre ellas los Beatles, que luego, no tienen mucho que ver con el contenido del libro.

En fin, el libro trata de las relaciones humanas, de cómo hacemos una montaña de un grano de arena y de cómo el orgullo y las palabras mal entendidas pueden tirar por tierra toda una vida. Es una crítica a los tabúes de mediados del sigloXX . Un relato bastante intimista, en donde se palpa la dificultad de entenderse a uno mismo y se revelan las contradicciones de pensar una cosa y hacer otra. En cierto modo, se puede tener la sensación de estar ante una bomba de relojería que está a punto de estallar, y a pesar de que sabes que va a estallar, no puedes hacer nada por evitarlo. En el momento más insospechado aparecen los buenos recuerdos y los gintónics, sí los gintónics, con la misma cantidad de Tónica que de Ginebra, se entremezclan tintes históricos y alguna que otra idea política. Puede ser, que a veces sea demasiado dulce o demasiado descriptivo, pero en general, no está mal.
Os dejo algunos fragmentos:

"Se pasaba los días en una especie de antesala, aguardando nerviosa a que empezara la vida"

"Todos aquellos años había vivido dentro de sí misma y , extrañamente, también aislada de sí misma."

"No eran una serie de palabras que ella pudiera emparejar con las notas; no era como algo que se estuviese diciendo. El interrogante no tenía contenido era tan puro como un signo de interrogación."
"Pero para ser ella misma tenía que decir no a cada paso y entonces ya no era ella."

"¿No era la guerra nuclear el equivalente moderno del Apocalipsis del Libro de las Revelaciones, y no estábamos obligados por nuestra historia y nuestra naturaleza culpable a soñar con nuestra aniquilación?(...) La cuestión no era si los milenaristas medievales se equivocaban acerca del Libro de las Revelaciones, por supuesto que se equivocaban, pero creían apasionadamente que estaban en lo cierto y actuaban con arreglo a sus convicciones"

"Su situación no alteraba lo más mínimo, las leyes y los procesos inexorables del mundo físico(...) Este hecho tan palmario resultaba crudísimo."

"Nunca medía del todo la magnitud de su propia ignorancia."

6 comentarios:

JC dijo...

Curioso el segundo fragmento, estar aislado de uno mismo cuando te encierras en ti mismo...

Andrea dijo...

Me gusta eso que dices al explicar la temática del libro de cómo hacemos una montaña de un grano de arena y de como el orgullo y las palabras mal entendidas pueden tirar por tierra toda una vida. Eso nos ocurre muy a menudo, pero sobre todo me quedo con lo que dices de que es un relato bastante intimista, en donde se palpa la dificultad de entenderse a uno mismo y se revelan las contradicciones de pensar una cosa y hacer otra. A mi continuamente me ocurre que pienso una cosa y después hago otra. El miedo al cambio siempre está presente en nuestras decisiones.

eme dijo...

Andrea, http://es.youtube.com/watch?v=ROaciqV2dm0

Dita Ciccone dijo...

pues sí, el Miedo, nuestro gran enemigo... por otro lado, la sinopsis del libro no me atraería si no fuese por las frases que has sacado...

qué cosas

supersalvajuan dijo...

Expiación, expiación.

Clares dijo...

Parece interesante. Será cosa de echarle un vistazo y si nombra a los Beatles... aunque luego no tenga nada que ver.
Te hartas de leer, oye. Yo llevo un fin de semana que ni una línea, como no sea de algún cuento de la cría. Muy instructivo.