domingo, 25 de enero de 2009

La infancia y el ahora

Hay días en los que hubiera sido mejor no levantarse, días secos llenos de lluvia, donde te arrepientes de todo, miras a tu alrededor y piensas en lo poco que le importas a la gente, crees que nadie te puede ayudar, y en cierto modo, sólo puedes levantarte tú. Pero el problema no es ese, es lo que tú sientes, no eres capaz de valorar nada, te sientes sola aunque no lo estés, aunque la otra Eme te pregunte que qué te pasa, aunque odies la palabra imposible y te aferres a la verdad de dicha afirmación, aunque no sepas lo que esperas, aunque sólo necesites sentir que hay alguien al otro lado de la línea, sólo eso.

Todo el mundo quiere que sonrías, aunque sea una sonrisa triste, pero que sonrías, qué fáciles son las cosas cuando se miran desde fuera, como cuando te peleabas con tu prima y copiabas sus frases "el que lo dice lo es con el culo al revés" o "rebota rebota el culo explota" o el inocente "el que se fue a Sevilla perdió su silla" y la respuesta adecuada "el que se fue a Madrid la volvió a pedir" .

Todo lo que vomitaste, escondiéndote debajo de la cama de tu hermano porque no querías aprender a nadar con 4 años. Toda el agua que tragaste en la balsa. Todas esas semanas en la playa donde se te ocurrió una tarde irte con los de la urbanización de las sirenas y tus tíos se volvieron locos buscándote, hasta que apareciste a las nueve de la noche, tan inconsciente como siempre. Te devolvieron a tu casa al día siguiente por haber sido una niña mala, no sabías que no podías salir de la mirada de Zeus.

Recuerdas a tu perro de ojos verdes al que tanto quisiste, al que viste morir vomitando sangre por la boca, y no volviste a querer a ningún perro más.

Recuerdas aquel baile del colegio, que tanta ilusión te hacía, y en el que Macarena y el resto de compañeras no te dejaron participar.

Y recuerdas cosas, que ni quieres recordar, ni quieres contar, y no las cuentas, forman parte del pasado, de ese pasado que a veces añoras y otras, en cambio, sólo querrías olvidar.

Y te arrepientes y pides perdón hasta por existir y te sientes mal por pretender que alguien te aguante en una tarde así, pero no has podido evitarlo. Esperemos que mañana sea mejor, de momento, siempre nos quedarán los Beach Boys...

7 comentarios:

alfonso dijo...

a veces el llorar soluciona mas que el reir,
pero aqui estamos los demas para escucharte( con eso a veces tambien sirve) si tu quieres
muchos animos, porque de la infancia se nos marcan las cosas que nos hicieron pupa y no nos acordamos de todos los ratos buenos con los amiguitos

por cierto, muchas gracias por tu felicitacion

Wunderk dijo...

Arriba ese ánimo Eme... Venía por aquí para decirte que no he podido resistirme a hablar en mi blog de El Velo Pintado.

Seguro que mañana es un día mejor.

Clares dijo...

A pesar de todo, hay que recuperar la infancia. Más aún en días tremendos, porque una infancia es el único paraíso que vamos a conocer en este mundo. Por eso es tan terrible un ser al que se le haya robado la infancia: por eso son tan repugnantes los ladrones de infancias. Tú lo has dicho sin darte cuenta. Tienes el tesoro de esa frase "el que lo dice lo es con el culo del revés" y otras muchas defensas que están en la sabiduría secular de la infancia, sólo que ahora lo tienes que procesar de otro modo. Por ejemplo, esa frase desenmascara la proyección psíquica de nuestros defectos, los que más nos duelen, sobre los demás. A lo produndo siempre, a recuperar los ayudantes mágicos de los cuentos. Un beso.

Kicsid dijo...

Busca un abrazo. Busca esa ciudad invisible llamada felicidad.
En momentos de bajona, todo parace cumplir la ley de Murphy, pero no nos damos cuenta que solo nos acordamos de ella en estos momentos, cuando las cosas salen bien, para que recordar lo que no debería de ser recordado.
Es muy dificil olvidar, sobretodo si quieres olvidar. Aunque sea odiando, asi que lo mejor es tirar para adelante, buscar un apoyo, y dejar escapar alguna lagrimilla.
Un besito desde las frias alemanias

eme dijo...

Alfonso, gracias a ti! :-)

Wunderk, por mí estupendo que hayas puesto lo de El Velo Pintado :-)

Clares,jamás se me habría ocurrido: "esa frase desenmascara la proyección psíquica de nuestros defectos", curiosa observación :-)

Kicsid,buscaré esa ciudad :-)

Clares dijo...

Es que es eso. Lo dicho, la infancia aprende con esa frase que "el que lo dice lo es", o sea, que uno lanza sus defectos hacia los demás para librarse de ellos en un intento mágico de que lo que se dice se hace verdad. Los pueblos primitivos y los niños creen en el poder mágico de las palabras.

CarLitros dijo...

Uff... me ha gustado mucho esta entrada, a pesar de.
Un abrazo reina